La Provincia y sus regiones

La Provincia de Jujuy se sitúa en el ángulo noroeste de la República Argentina. Limita al norte y al oeste, con las Repúblicas de Bolivia y Chile respectivamente, y al sur y al este con la Provincia de Salta. Tiene una superficie de 53.219 km2 y es atravesada por el Trópico de Capricornio a la altura de Huacalera, con localidades entre los 350 a los 5000 msnm. En virtud de sus características ecológicas y climáticas, ha sido dividida en cuatro zonas, cada una de ellas con flora y fauna diferentes y con actividades agropecuarias y forestales definidas. Esta división geográfica determina los cuatro circuitos turísticos clásicos de Jujuy: los Valles, la Quebrada de Humahuaca, las Yungas y la Puna.

Jujuy como destino turístico sintetiza en perfecta armonía las costumbres ancestrales y su patrimonio cultural e histórico en un ámbito de singular belleza paisajística. Su variada infraestructura hotelera y gastronómica regional e internacional complementan las virtudes naturales de un lugar excepcional. La provincia se encuentra ubicada en una región de inmejorables condiciones estratégicas, al limitar con dos países y formar parte de un corredor bioceánico articulado por el Paso de Jama, propiciando un marco de integración y desarrollo de óptimas características. Sus carreteras permiten una ágil conectividad con todas las regiones de la provincia que presenta, en estrecho territorio, una multiplicidad de geografías dignas de ser conocidas.

En el aspecto cultural Jujuy se destaca por su rico acervo histórico al haber sido testigo activo de las gestas mas importantes de la historia Argentina, siendo asentamiento de antiguos pueblos aborígenes y ruta de paso obligada en el período hispánico, Jujuy cuenta con un nutrido calendario de festividades religiosas y culturales para disfrutar a lo largo de todo el año. Además en Jujuy, como en ningún otro lugar del país, el ritual religioso católico adquiere características de singular importancia, ya que convive con las antiguas tradiciones ancestrales de los pueblos originarios de esta región, produciéndose una verdadera fusión que da origen a un sincretismo de lo Andino y lo Occidental en un valioso ritual litúrgico con importantes y fervientes manifestaciones de religiosidad.

Esta eco-región es conocida como Selva de Yungas (selva presente en el oriente de la Cordillera de los Andes, desde Venezuela hasta Catamarca en Argentina). Localmente se la conoce como “Selva Tucumano Boliviana”, “nuboselva” o Yungas. Este tipo de selva se caracteriza por un fuerte gradiente altitudinal, con especies adaptadas a las más diversas condiciones ambientales a lo largo del gradiente (sequía, altas temperaturas, alta humedad, heladas, nieve). Como respuesta a ello, la vegetación se organiza en pisos altitudinales de características bien diferenciadas. Su clima es cálido, con veranos intensos y abundantes lluvias. De vegetación exuberante que contiene gran riqueza forestal. La economía de la región es favorecida por la producción agrícola (caña de azúcar, cítricos y hortalizas) y las industrias asociadas: ingenios azucareros que elaboran azúcar, alcohol, papel y combustibles; fábricas de concentrados y aserraderos.
Recorrida de norte a sur por el Río Grande y flanqueada por formaciones montañosas, la Quebrada de Humahuaca ocupa la zona central de la Provincia. Es el ingreso natural a las zonas altas, desde los valles bajos. La Quebrada de Humahuaca es un valle tectónico producido por la fractura de la corteza y el levantamiento de las paredes laterales cuando surgió la Cordillera de los Andes. Posee un clima semiárido de altura, con lluvias que van desde los 500 a los 100 mm según el sector. La vegetación es escasa, con predominio de los cardones. En los valles fértiles se destacan la agricultura principalmente hortícola, y la ganadería ovina y caprina. Actualmente hay una serie de emprendimientos vitivinícolas. Quebrada de Humahuaca declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, en categoría paisaje cultural En el año 2003 la Quebrada de Humahuaca fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en la categoría Paisaje Cultural. Este valle andino ha sido el escenario de gran parte de los desarrollos culturales de la región y de los países vecinos de América del Sur, en un recorrido ininterrumpido que abarca desde la instalación de los primeros cazadores y recolectores, hace unos diez milenios, hasta la actualidad. La Quebrada ha funcionado como permanente vía de intercambio longitudinal y transversal, vinculando territorios y culturas diferentes, desde el Atlántico al Pacífico y desde los Andes hasta las llanuras meridionales. La misma conforma un verdadero sistema, un itinerario ancestral de extenso recorrido histórico que ha influido notablemente en el desarrollo y la configuración cultural de su propio espacio, dando lugar a un rico sincretismo que, con personalidad propia, se refleja en sus testimonios patrimoniales materiales y en otros valores de carácter intangible. Todos estos elementos permiten otorgar a este contexto un fuerte significado para una lectura plural de la historia y de la cultura universal. Recorrer la Quebrada de Humahuaca es descubrir un paisaje excepcional de infinito colorido desandando el camino del tiempo; es remontarse hacia un pasado geológico de 600 millones de años que se une a los 10.000 años de presencia viva del hombre en esta región del Norte Argentino.
La Puna constituye un macizo sobre elevado (por encima de los 3.000 msnm) del antiguo macizo de Brasilia y cubre aproximadamente unos 90.000 km2, compartido con Bolivia y Chile. Se caracteriza por la formación de lagunas, como la de Pozuelos, y salares, como las “Salinas Grandes” que están rodeadas por las principales alturas de Jujuy (nevados). El clima en la región es muy riguroso con grandes amplitudes térmicas diarias (entre 25ºC y -10ºC estimado) y está caracterizado por la sequedad con un máximo de 250 mm anuales estivales. La sequedad se acentúa por los vientos casi constantes y que con la baja cantidad de oxigeno en el aire, provocan un enrarecimiento atmosférico conocido como apunamiento o soroche. La fauna está representada por vicuñas, llamas y ovinos; y la cría de estos es la principal actividad económica. Casi la totalidad del territorio puneño de Jujuy pertenece a algún tipo de reserva. Entre principales se destacan el Monumento Natural Laguna de Pozuelos, Sitio RAMSAR Laguna Pozuelos, Reserva de Biósfera Cuenca Pozuelos, Sitio RAMSAR Laguna de Vilama, Reserva Alto Andina de la Chinchilla, Reserva Provincial de usos Múltiples Olaroz – Cauchari, entre otros.
Comprende la zona centro sur de la provincia. El relieve predominante son las grandes extensiones con poca pendiente y algunas elevaciones que culminan en la mayor altura de Jujuy (C° Chañi, 6.200 msnm). Su clima templado la convierte en la zona más poblada y explotada. Calor agradable en verano y noches frescas. Aquí se encuentra la capital provincial. Sus grandes extensiones verdes son recorridas por vertientes de agua fría y caliente, lagunas perdidas en la selva y termas. El Río Grande y sus afluentes favorecen la agricultura. Grandes tierras son destinadas a la plantación de tabaco y su industria. Existe un sistema de diques para riego y consumo de agua, y aptos para el uso turístico y deportivo. Parte de su territorio, donde se encuentran el Parque Provincial Potrero de Yala y la Reserva Provincial Serranías de Zapla, pertenece a la Reserva de Biósfera de Yungas.